miércoles, 12 de enero de 2011

5. El curioso caso de Benjamin Boton

Mucho ha pasado desde las ultimas transmisiones de este blog, en un resumen me enamoré, perdidamente, de un hombre, preocupado, protector, estupendo y divinamente tierno, un macho recio creía yo.

Al principio el HOMBRE (Benjamín) era amado, maduro, hablamos los problemas y con una mirada fría me aconsejaba acerca de mis numerosos dramas mentales. Tanto fue lo duro que me pego cupido que tome la decisión de pedirle que viviéramos juntos, él pasaba por un mal momento laboral, y en mi rol de mujer apañadora le dije de aquí al exito. Y vamos armando maletas, juntando muebles, mudanza, redecoración, todo el show. 

Y lo reconozco, creo que fue la primera relación madura que había tenido, si tan soló hubiese durado la convivencia más allá de un mes. Mi teoría es que la casa estaba embrujada o que lo poseyó un extraño espíritu, porque pasando los días si bien su cuerpo era el de un hombre joven su mentalidad era la de un niño, así fue como de repente me sorprendí a mí misma, no estando con mi pololo sino más bien cuidando a un niño. 
Así es un niño, un niño que necesitaba que le cocinaran, que le dijieran a que hora tenía que levantarse, que le dijeran acuestate temprano porque mañana tienes una entrevista super importante, incluso que lo acompañaran casi de la mano ha hacer los tramites para obtener un puesto de trabajo. Y por sobre todo un niño con miedo a la oscuridad.

Tanto así que mientras yo me encontraba trabajando el turno de tarde en el bar de siempre, me llama y me dice que se corto la luz (digamos que nos invitaron a ahorrar energía). Y que el planeaba ir donde su madre, a planchar camisas, a lo cual no le vi objeción alguna, puesto que su madre vive a 20 minutos de donde arrendábamos por lo que asumí que volvería. PÉSIMA SUPOSICIÓN, al llegar a la casa, me di cuenta que no estaba, lo espere en medio de la oscuridad con una vela, pero no llegaba, tarareé un tema, lave la loza, conté las estrellas en el cielo y no llegaba, hasta que de pronto, el teléfono, con la voz más dulce del mundo me dice: "Amor me voy a quedar donde mi mamá, porque mañana tengo una entrevista super temprano (11:30 A.M. ) y como en la casa no hay luz, no me voy a poder levantarme en la mañana, te quiero". Totalmente en shock, no supe que responder, salvo el típico yo también. 
Y me vi en la inmensa oscuridad sola pensando: ¿Que putas tienen que ver el corte de luz con levantarse a las 11:30 A.M? yo entraba a trabajar a las 9 ese día y de todas maneras me levante temprano. Buscando una última justificación me dije a mi misma, quizás extraña a su madre y esta bien, un día no es nada malo, y para las mentes sucias que no creen que estaba donde su madre, si es cierto señoras y señores estaba con su MAMÁ y me calme. Al día siguiente de este pequeño episodio me llama en la tarde para preguntarme si la luz había llegado porque sino se quedaría donde su madre. 3,2,1...explosión.
¿Donde su madre, donde su madre? ¿Por que no puede vivir sin conectarse a internet? ¿Por que si su mamá no lo despierta con la leche en mamadera no se levanta? ¿Por que le da lo mismo que yo este ahí aperrando sola? NO, eso sí que no, y después de un bien merecido: " ERES UN MAMÓN" no volvimos ha hablar y transforme mi rabia en un antiguo cantico shakiranesco "si te vas" hasta que me quede profundamente dormida. 

Pero mi estupidez da para mucho, por lo que insistí en vernos y hablar, en un territorio neutral, la playa y después de que le pedí disculpas por haberlo llamado mamón, le dije hablemos para solucionar el problema, y me sale con el siguiente numerito: " No quiero hablar contigo ahora, no pienso nada, ya habrá tiempo para hablar" en ese momento se fue todo a verde y le dije: "¿habrá tiempo? cuando mierda habrá tiempo, cuando no te deje salir a carretear, cuando te aburras de que tu mama te atienda, cuando te deje de pasar plata para carretear, cuando te pida un favor y tu no accedas y te eche?cuando llegue la luz a la casa?, ahí habrá tiempo de solucionar las cosas? no, no, no, no, NO niño no puedes ser tan patudo jah! te equivocaste de mujer porque yo no espero por webadas a nadie, sobre todo después de que te pedí disculpas por mi actuar. Su silencio lo sentencio todo, "Expresa lo que piensas" nada y lo vi casi cantando "soy un árbol, tengo ramas no te escucho".

¡MAMÓN! le volví a repetir infinitas veces mientras caminaba furibunda, porque no se puede hablar con un niño mimado, porque fui una estúpida al no captar que detrás de todas esa galantería barata, lo único que había era un niño perdido en el basto universo. Y es así como volví al hogar, agarre mis cosas y me vire, porque yo si tengo donde caerme muerta, y yo no soy una mamona, soy una mujer y soy capaz de salir adelante. Y que se la chupe solo, porque yo no estoy para pavadas así.

De ahora en adelante no más niños por favor.