domingo, 5 de septiembre de 2010

4. Donación forzosa


Siempre he sido una mujer confiada, tanto así que cuando vi dos tipos rondándome pensé: "¿Me preguntarán la hora?" y claro ellos querían saber la hora, la que estaba en mi celular, para llevárselo. Aclaro, para todos los efectos, que el incidente relatado a continuación, sucedió bajo circunstancias de sobriedad y sin ningún grado de alcohol en la sangre, que de hecho me invitaron a carretear y me negué devolviendome a casa, momento en que paso lo que paso.
Eran las 12:30 am aproximadamente cuando dos tipos me pidieron amablemente hablar, acerca de la posibilidad de una donación forzosa de todos los bienes que llevaba conmigo. A lo cual respondí fuerte y claro : ¡ME ESTÁN ASALTANDO! para comunicar a todo Valparaíso que en breves momentos me despojarían de las cosas que llevaba conmigo en ese momento. Para desgracia de estos ladronzuelos mis riquezas ascendían a $2.000 y un celular estilo ladrillo, quizás como antigüedad tendría algún valor, además que no contaban con el factor mujer histérica, ya que al parecer mi alarido se escucho a 100 metros a la redonda, pararon dos colectiveros y una señora del quinto piso de un edifico a una cuadra llamo a la fuerza publica. Los maleantes después de el gran botín de la noche se fueron, dejando mi mente alterada, sin poder comunicarme, pero al menos mi indemnidad estaba intacta (como siempre).
De todas maneras me sorprendí de la amabilidad de la gente, la señora que llamo a los carabineros se quedo conmigo esperando su llegada, quienes con la rapidez de un rayo fueron a mi socorro a la hora después. y que con una suspicacia impresionante me preguntaron "¿La asaltaron?" les explique con calma lo sucedido y les dije que lo único que se llevaron eran las famosas $2.000 y el celular. Seguidamente me preguntaron mi nombre, dirección y en que circunstancias vivía, a lo que respondí :"soy estudiante auto-suficiente, vivo sola, me sustento sola, duermo sola (cuando no duermo acompañada) en definitiva SOLA" fingiendo anotar todo lo que le decía me hace una pregunta que me llevo al borde de la desesperanza en la raza humano-chilensis
"Y cual es su teléfono para ubicarla" en ese momento me imagine mi cabeza gigante y roja gritándole al guardián del orden publico que como mierda me pregunta el teléfono si le acabo de decir que me lo acaban de robar y que si hubiesen llegado antes podríamos haber recorrido las calles para localizar a los trogloditas que me asaltaron y que si fuera un poco más clever habría anotado todo lo que le dije en vez de estar mirándome las gomas. Pero me acobarde y solo le dije, me lo robaron. Al menos tuvieron la delicadeza de llevarme a mi casa, y desearme las buenas noches.

jueves, 12 de agosto de 2010

3. Kenita Moho

El moho es un hongo verdusco que crece con la humedad, falta un poco de distracción y lo ves como ha crecido. A todos nos ha pasado que dejamos algo y no le prestamos suficiente atención y un día esta toda la frutera verde llena de este parásito. Así es Kenita Moho, es el epítome de lo que detesto en la humanidad, una persona prepotente y engreída, que decidí no tomarle atención (ya saben lo que dicen a palabras necias oídos sordos) sin embargo su malignidad ha empezado a contaminar mi mundo.

Como siempre era hora de otra de mis presentaciones humorísticas, en "El Bar de Siempre" yo ni me había percatado que su ser pisaba mi local de trabajo, cuando en medio de mi monologo, me doy cuenta que hay una risita molesta y permanente, una especie de taladro chillón, desconcentraba mis sabios pero humorísticos pensamientos, al mirar con detención veo una tipa de espaldas riendo tan fuerte como cerdo que lo estan follando y pronunciaba entre risas "es que esta mina es muy patética". El silencio fue tremendo, solo veía las cabezas de las personas mirándome, como esperando algo de mí, respire como la mujer calmada que (no) soy y le pregunte, "si por patética te refieres a ti misma, tienes toda la razón". Me miro con desdén y dijo, "linda yo patética, jamás! podría hacer lo que tu haces mil veces mejor, pero no me presto para estas nimedades en este barsucho de mala muerte"

Los espectadores soltaron contra ella miradas de odio, y por un momento sentí la aprobación del público, por lo que me acerque a su mesa y le dije:

- Si te crees tanto la maravilla, ¿Por que no mejor te vas?

- Hay gorda, pero si tu sabes que haces el loco, mejor traeme la jarra de ponche que te pedí hace rato.

Paula, mi compañera de trabajo me tomo de los brazos y me dijo calmate y me llevó a la cocina, mientras el publico me despedía con un tímido aplauso. Lo único que faltaba, me llamo gorda, el peor epiteto a una mujer y además me trató como esclava, y sin escuchar nada más que mi propia ira tomé la jarra de ponche se la lleve a la mesa y le dije:

- Que lamentable que te tengas que ir tan luego.

- Yo no me voy a ninguna parte.

- Deberias porque te vas a resfriar...

En ese momento le derrame el ponche en el cuerpo, con las risas desatadas de todos los asistentes inclusive quienes la acompañaban. Sentí una liberación tal que ni siquiera escuchaba sus insultos, solo reia de la imagen pintoresca de verla morada y con un pedazo de durazno colgando del pelo mientras despotrincaba. Sus amigos la sacaron del bar y fue la mejor noche de mi vida.

Después tuve una larga y tortuosa charla con el jefe, quien me dijo, que el hubiera hecho lo mismo, pero fuera del local. Y que tendría que hacerme cargo de la cuenta de Kenita, pero bueno eso es un pequeño precio a pagar por una bien ejecutada venganza.

martes, 3 de agosto de 2010

2. Salida con amigas

Es viernes en la noche. Aburrida de revisar por vez número ochocientas en la pasada hora la cuenta que creé para conocer gente, cansada del ajetreo diario y con una necesidad insoslayable de contacto humano, decido llamar a mis amigas para despejar mi mente con cigarros y alcohol. No me malentiendan, tampoco soy adicta ni etilo-dependiente, es sólo que la mente se relaja más fácil con un tequila margarita, ¿o no?
Primera cuestión, ¿A quién llamo? A mis amigas. Obvio. Pero no es tan fácil... Pepa, mi amiga infaltable y casi tan jugosa como yo, me da el visto bueno, pero me pregunta si no hay problema que vaya con su pololo, a lo cual no tengo objeción. Gabi, quien se toma hasta la molestia, también me apaña, pero también pregunta si puede llevar a Manolo (su pololo). Finalmente la Meli, quien ha estado conmigo en las buenas y en las malas, casi como una hermana, fascinada con la idea, me comenta que su pololo está solo en su departamento, que tiene un tequila de juntas anteriores y que sería lo mejor que nos juntáramos todos allá. La idea suena atractiva, sencilla, y además implica alcohol gratis, ¡qué puede salir mal!
Pero es cuando voy llegando al departamento en cuestión me detengo para un momento de reflexión patética. ¿Notaron un patrón? uno más uno son dos, y dos, dos son seis, y YO ¡Soy la 7° pata en una mesa de seis!, el número impar, la que mira al techo cuando todos se besuquean, la que cuida las chaquetas mientras los demás bailan, la chaperona de todos, esa que además actúa como si no le importara, porque sino la tildan de amargada; así es, me he convertido en la temida solterona del grupo.
Afrontémoslo, ser de la minoría a veces no es bueno. Claro está, si pensamos que fueramos cuatro mujeres solteras, estupendas, en un happy hour, diríamos que somos el mejorado elenco de Sex and the City... pero no señores, soy sólo yo.
Y mientras tomo el primer shot de tequila, miro a mi alrededor y pienso que cualquiera de mis amigas podría ser yo, en pareja, teniendo una relación, con compromisos, lejos de mi vida liberal, soltera, sin rendirle cuentas a nadie... en verdad no es tan malo mi status quo... de hecho es excelente, voy donde quiero, no me preocupo por nada, no me denigro a tener apodos de animales y sólo invierto en mí.
Es en ese momento que tengo una revelación. Es casi como si Madonna me hablara mientras monta a su boy toy: definitivamente necesito más amigas, SIN POLOLOS.

martes, 27 de julio de 2010

1. Exposición

Unirse a una red social, conlleva un sin numero de preguntas, que han hecho aun más presente el patetismo de mi propia existencia, porque de alguna manera delego mi propio éxito a como me ven los demás. Pero llega el punto en que decido dar un cambio en mi carente vida afectiva, que es según yo el único plano en donde he soportado la derrota. Así me someto voluntariamente a la tortura de exponer mi vida en el ciberespacio.
Nombre : Alejandra Mora Less
Sexo: No desde hace un tiempo. Mucho tiempo.
Fecha de nacimiento: ¿Es necesario? ... 21 de marzo... !¿Que el año?!... paso.
Ciudad actual : Valparaíso.
Creencia religiosa : Creo que Dios me odia.
¿Estas en una relacion? : NO! siguiente pregunta.
Intereses: Todo lo que no sea Derecho.
Música favorita: rock, punk, grundge, ojala que hable que la vida apesta y  que el amor es solo una ilusión.
Serie de TV: Californication y Dexter... need to say more.
Algo de ti: Bípeda, Bipolar, Bilingue, Bisexual. Flaca, fofa, relajada, alcholica y rockanrrolera.
En ese momento aparece "¿Desea publicar datos? " amablemente me pregunta la pagina amablemente. Cierro los ojos y hago click en Aceptar, pienso que peor no puedo estar.

Ya está, me expuse ahora solo queda el esperar.